Oh mujeres tan divinas (o regateo divino)
Después de que Dios creó al mundo y a Adán, notó que este se veía muy solitario y decidió ayudarlo.
- "Hijo mío, he notado que te ves solitario y he decidido ayudarte"
(ven les dije)
- "Padre, ¿Qué es lo que harás por este humilde ciervo?"
- "He decidido hacerte una mujer. Ella te amará, cocinará para ti, será tierna, dulce, comprensiva y te entenderá"
- "Ay Dios, que misericordioso, pero ¿Que pedirás a cambio de tan grandiosa compañera?"
- "Tendrás que darme un brazo y las dos piernas"
Después de meditarlo un poco Adán responde:
- "¿Qué me das por una costilla?"












0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home